Constitución española
Los españoles (y las españolas) son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. Sin embargo, en caso de nacer varón, los españoles (las españolas no) podrán tener penas más altas en delitos relacionados con la violencia de género (violencia machista!), sean físicos o psíquicos. Los hombres no sólo son más fuertes, sino que además son capaces de inflingir una violencia psíquica mayor que la de las mujeres. Y aunque no fueran capaces da igual, porque para un mismo delito podrían legalmente tener un castigo mayor que una española que hubiera realizado ese mismo delito.
Menos es más, pero no es igual.
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